Alocasia reticulata
Alocasia reticulata es una rarísima arácea de colección célebre por el fascinante entramado en red o mosaico verde oscuro sobre verde lima de sus hojas. Escultural y gráfica, exige luz indirecta brillante, clima cálido y humedad elevada.
En maceta de 11cm
Completa tu compra
Todo lo que necesita esta planta para prosperar en casa.
Sobre esta planta
La Alocasia reticulata es una de las especies botánicas más fascinantes, raras y apreciadas por los coleccionistas de aráceas de alta gama. Originaria de las selvas húmedas tropicales del sudeste asiático, esta extraordinaria variedad destaca por la inigualable arquitectura gráfica de su follaje: sus hojas sagitadas presentan una superficie brillante sobre la cual se despliega un complejo e intrincado entramado de nervaduras en verde oscuro que forman una red o mosaico impecable sobre un fondo verde lima o verde claro.
Este patrón de diseño geométrico natural, reminiscent de la piel de un reptil o de una estructura celular, convierte a cada lámina foliar en una auténtica obra de arte botánica. Sus pecíolos estilizados y erguidos sostienen el follaje con elegancia, aportando una silueta escultural perfecta para vitrinas botánicas y colecciones exclusivas.
De cultivo especializado, la Alocasia reticulata requiere cuidados atentos para mantener la nitidez de su patrón foliar. Prospera en ambientes de clima cálido y estable (20–28 °C), exigiendo una iluminación de luz indirecta brillante, un sustrato altamente poroso tipo Aroid Mix con drenaje impecable y niveles de humedad ambiental constantemente elevados (70–85%).
Cuidados de Alocasia reticulata
Origen y Hábitat Natural :
Es una especie botánica nativa de los sotobosques tropicales húmedos del sudeste asiático. Crece bajo el dosel forestal en zonas de alta humedad, enraizando en suelos sueltos, muy drenados y ricos en materia orgánica descompuesta, donde las temperaturas se mantienen cálidas durante todo el año.
Condiciones de cultivo:
Es una planta herbácea rizomatosa de porte mediano, hábito erguido y gran impacto visual. Desarrolla hojas sagitadas de consistencia firme y superficie ligeramente lustrosa. Su principal rasgo ornamental es el intenso reticulado o mosaico de venaciones verde oscuro que contrasta sobre la lámina foliar en tono verde claro o lima. Sus pecíolos son finos pero firmes. Prospera en climas cálidos (20–35 °C) y es muy sensible al frío, deteniendo su crecimiento por debajo de los 16 °C.
Luz:
Requiere una iluminación de luz indirecta brillante a tamizada (nivel medio-alto).
Manejo del patrón: La luz alta difusa es fundamental para mantener el vivo contraste del entramado reticulado.
Precaución: Protege la planta del sol directo, ya que la radiación solar quema la lámina foliar y decolora el patrón de red.
Riego y Calidad del Agua:
Sensible tanto a la sequía prolongada como a la asfixia radicular:
Fase de crecimiento (Primavera-Verano): Riega cuando el 30-40% superior del sustrato se haya secado. El medio debe mantenerse fresco pero nunca encharcado.
Fase de reposo (Invierno): Reduce sustancialmente la frecuencia de riego, permitiendo que el sustrato se seque un poco más para evitar la pudrición del rizoma. Utiliza agua de mineralización débil o reposada a temperatura ambiente.
Humedad :
Es un factor clave. Requiere una humedad ambiental elevada, idealmente entre el 70% y el 85%. En ambientes secos (menos del 50%), las puntas de las hojas se vuelven marrones y pierde vigor.
Sustrato y Soporte:
Exige un medio de cultivo ultra poroso, muy aireado y con drenaje perfecto ("Aroid/Alocasia Mix"):
Mezcla recomendada: Corteza de pino fina (30%), pumita o perlita gruesa (30%), fibra de coco/humus (20%), carbón vegetal (10%) y musgo sphagnum picado (10%).
Maceta: Se recomienda el uso de macetas con abundantes orificios de drenaje. No requiere tutor.
Fertilización:
De consumo nutricional moderado. Aplica un fertilizante equilibrado para aráceas a un cuarto (1/4) de la dosis recomendada cada 20 días durante la primavera y el verano. Suspende la fertilización por completo en otoño e invierno.
Cuidados adicionales y Propagación
Mantenimiento: Limpia suavemente el polvo de las hojas con una brocha suave o un paño húmedo.
Multiplicación: Se realiza mediante la separación de bulbilos o cormos subterráneos generados por el rizoma principal durante el trasplante.




