
Brassavola tuberculata
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Todo lo que necesita esta planta para prosperar en casa.
Sobre esta planta
La Brassavola tuberculata es una especie de orquídea excepcional y sumamente cotizada por los coleccionistas debido a su resistencia, su curioso porte y la elegancia de su floración.
Nativa de las regiones tropicales y subtropicales de Sudamérica (con gran presencia en Brasil, Paraguay y Argentina), esta planta destaca por sus hojas de aspecto cilíndrico, carnosas, erectas y semi-péndulas, que actúan como perfectas reservas de agua para soportar periodos de sequía.
Pertenece al grupo de las llamadas "orquídeas de la noche" debido a que sus flores exhalan una fragancia intensísima, dulce y embriagadora, que recuerda a los cítricos o a la gardenia, la cual se activa exclusivamente al caer la noche para atraer a sus polinizadores nocturnos. Sus flores presentan pétalos y sépalos delgados de color verde pálido o crema, coronados por un llamativo y amplio labelo blanco con el centro amarillo o verdoso.
Su cultivo es sumamente agradecido: requiere una iluminación muy alta, tolerando el sol directo si está aclimatada, temperaturas de templadas a cálidas y una excelente ventilación. Al ser de hábitos epífitos o rupícolas, exige un drenaje inmediato, siendo ideal para cultivar montada en corcho o en canastas muy aireadas con riegos frecuentes en verano y un descanso seco en invierno.
Cuidados de Brassavola tuberculata
Es una orquídea simpodial de una resistencia y rusticidad asombrosas. Desarrolla hojas coriáceas, delgadas y cilíndricas (teretes) que nacen de pseudobulbos muy cortos, lo que le da un aspecto similar al de un junco carnoso. Se adapta de forma impecable a climas templados y cálidos, tolerando rangos de temperatura de entre 15 y 35 °C. Para que prospere con total garantía, hay dos factores indispensables que comparte con su hábitat: una circulación de aire excelente y constante, y una iluminación muy alta.
Luz Luz muy alta. Es una amante incondicional de la luminosidad y tolera muy bien el sol directo de las primeras horas de la mañana o el final de la tarde (siempre que esté bien aclimatada). Necesita esta intensidad lumínica para poder florecer con fuerza. Un indicador de que está recibiendo la luz óptima es que sus hojas cilíndricas adquieran un ligero tono rojizo o pecoso; si lucen de un verde oscuro apagado, es señal de que le falta claridad.
Riego Durante su periodo de crecimiento activo (primavera y verano), los riegos deben ser abundantes y frecuentes, especialmente si está montada. Sin embargo, debido a su fisonomía, es crucial que sus raíces se sequen por completo en cuestión de pocas horas después del riego. Al llegar el invierno, entra en un periodo de reposo estacional: en estos meses los riegos deben ser drásticamente reducidos, aportando agua de forma muy esporádica (ligeras pulverizaciones) solo para evitar que las hojas se deshidraten o arruguen en exceso.
Humedad Prefiere niveles de humedad ambiental moderados o altos (entre el 50 y el 70 %). Durante los días calurosos de verano agradece pulverizaciones matutinas frecuentes, asegurando siempre que la ventilación del espacio sea óptima para que el agua no quede retenida de forma perjudicial entre sus brotes.
Sustrato y soporte Debido a la morfología de sus raíces aéreas, que detestan la humedad estancada y compacta, funciona de manera insuperable cultivada de forma epífita montada en placas de corcho, troncos o cortezas naturales. Si prefieres tenerla en contenedor, las canastas de madera o macetas de barro muy perforadas con un sustrato mineral grueso (piedra pómez o roca volcánica mezclada con corteza de pino de gran calibre) son la mejor opción para asegurar un drenaje inmediato.
Fertilización Tiene necesidades moderadas de nutrientes. Aplica un fertilizante equilibrado para orquídeas muy diluido (a un cuarto de la dosis recomendada por el fabricante) cada dos semanas durante la primavera y el verano, coincidiendo con sus riegos activos. Suspende por completo el abonado al llegar el otoño y durante todo el invierno.
Floración y Fragancia Florece de forma espectacular entre la primavera y el verano, produciendo inflorescencias que nacen de la base de las hojas. Sus flores tienen un aspecto estrellado muy elegante, con pétalos y sépalos delgados de color verde claro o crema, rematados por un labelo blanco amplio y llamativo. Su mayor particularidad es que forma parte de las "orquídeas de la noche": sus flores no huelen de día, pero al caer la noche exhalan una fragancia intensísima, dulce y cítrica que inunda por completo la estancia.
Cuidados adicionales El error más común con esta especie es el exceso de riego en sustratos pesados. Recuerda que sus hojas cilíndricas están diseñadas para almacenar agua y soportar periodos secos. Si notas que las raíces se vuelven grises o blancas al poco tiempo de regar, es su estado natural de protección; solo debes volver a aportar agua cuando estén completamente secas.
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