
Bulbophyllum geniculiferum
Bulbophyllum geniculiferum es una especie compacta de bosque húmedo, ideal para terrarios. Necesita alta humedad, luz filtrada y riego frecuente. Crecimiento rastrero, flores exóticas y muy decorativas. Perfecto para coleccionistas de Bulbophyllum.
Planta adulta en edad de floración
Ejemplares montados en soportes naturales
*Salvo mención especifica, las plantas se envían sin flores
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Sobre esta planta
Bulbophyllum geniculiferum es una especie llamativa dentro del género Bulbophyllum, reconocida por sus inflorescencias peculiares y su crecimiento compacto que la hacen ideal para coleccionistas avanzados y amantes del cultivo en ambientes controlados. Procede de zonas tropicales húmedas, donde crece sobre troncos en bosques cálidos con sombras filtradas. Prefiere temperaturas intermedias a cálidas, humedad elevada y una ventilación constante para mantener el rizoma sano y activo. Sus flores, generalmente dispuestas en racimos delicados, muestran tonos amarillos o verdosos con detalles únicos que varían según el clon, creando un aspecto exótico y distintivo. Es una planta perfecta para terrarios, invernaderos cálidos o estanterías húmedas con luz moderada. Requiere riegos frecuentes y sustratos muy aireados para evitar acumulación de agua, ya que sus raíces finas son especialmente sensibles al exceso de humedad. Con buenas condiciones, puede florecer varias veces al año y formar matas densas gracias a su crecimiento rastrero. Es una especie que responde bien a fertilizaciones suaves y regulares durante la fase de crecimiento activo. Bulbophyllum geniculiferum es una excelente opción para quienes buscan una especie tropical compacta con flores intrigantes y hábitos de crecimiento poco comunes dentro del género.
Cuidados de Bulbophyllum geniculiferum
Temperatura: Cálido-intermedio. Ideal entre 20–28 °C. Tolera ligeras bajadas nocturnas siempre que se mantenga la humedad alta.
Luz: Media a media-baja. Siempre filtrada; no tolera sol directo. La floración mejora con luminosidad estable, sin excesos.
Humedad: 70–90 %. Requiere humedad muy alta y constante para mantener saludable el rizoma.
Ventilación: Indispensable. La circulación de aire evita pudriciones y problemas fúngicos.
Sustrato y soporte
Montada: Muy recomendable en corcho o ramas duras con una fina capa de musgo. Favorece secado rápido y previene daños en raíces.
En maceta: Usar sustratos extremadamente drenantes: corteza fina, piedra volcánica, arlita o mezclas aireadas. Evitar compactación.
Riego
Muy frecuente durante todo el año. Mantener el sustrato ligeramente húmedo sin encharcar.
En montado, riego diario o días alternos según clima y ventilación.
Sensibilidad marcada a la sequedad prolongada.
Fertilización
Ligera y regular. Aplicar fertilizante equilibrado, muy diluido, cada 2–3 semanas durante el crecimiento.
Evitar excesos que puedan quemar raíces finas.
Floración
Puede florecer varias veces al año si se mantiene estabilidad ambiental.
Produce inflorescencias peculiares con flores amarillas o verdosas, muy ornamentales y distintivas.
La floración se favorece con luz filtrada y humedad elevada.
Cuidados adicionales
Crecimiento rastrero: dejar espacio lateral para expansión.
Evitar manipulación del rizoma, es sensible a daños físicos.
Perfecta para terrarios, invernaderos cálidos y estanterías húmedas.
Vigilar plagas en la base de pseudobulbos y zonas húmedas.
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