Chiloschista eckhardii
Chiloschista eckhardii es una fascinante orquídea botánica afila ("sin hojas") de raíces fotosintéticas. Produce varas colgantes de flores miniatura amarillentas y moteadas. Requiere cultivo montado en corcho, alta humedad y luz indirecta brillante.
Planta adulta en edad de floración
Ejemplares montados en soportes naturales
*Salvo mención especifica las plantas se envían sin flores
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Sobre esta planta
La Chiloschista eckhardii es una extraordinaria e inusual especie botánica de orquídea miniatura, altamente valorada por los coleccionistas de especies raras y amantes del paisajismo en terrarios y vitrinas botánicas. Originaria de los bosques tropicales del sudeste asiático, esta joya botánica pertenece al fascinante grupo de las orquídeas afilas o "sin hojas": realiza la fotosíntesis casi por completo a través de sus raíces carnosas, aplanadas y verdosas, las cuales forman un radiante abanico alrededor de una pequeña corona central.
A pesar de su peculiar morfología vegetativa, regala floraciones de enorme belleza y delicadeza: desarrolla varas florales colgantes de las que emergen multitud de pequeñas flores de textura cerosa y duradera. Sus pétalos y sépalos lucen tonos que van del amarillo claro al crema o pardo suave, primorosamente decorados con delicadas pecas o motas en tonos castaño, rojizo o anaranjado.
De cultivo especializado, exige estar montada sobre placas de corcho o madera, alta humedad ambiental constante (70-85%), iluminación brillante pero estrictamente indirecta y una ventilación continua que asegure la salud de su masa radicular.
Origen y Naturaleza Afila:
Es una fascinante especie botánica epífita nativa de los bosques tropicales húmedos del sudeste asiático (como Tailandia e Indochina). En la naturaleza crece adherida a las ramas finas y troncos de los árboles en zonas de sombra tamizada. Pertenece al singular grupo de las orquídeas afilas (sin hojas verdaderas durante la mayor parte de su vida): ha evolucionado para realizar la función clorofílica y fotosintética directamente a través de sus raíces carnosas, verdes y aplanadas, las cuales forman una llamativa roseta radiante alrededor de una reducida corona central.
Condiciones de cultivo :
Es una orquídea monopodial de porte miniatura. Prospera de forma óptima en climas de cálidos a templados, siendo su rango térmico ideal entre los 18 y los 32 °C. Debido a su peculiar anatomía, es una especie extremadamente sensible a la deshidratación rápida si no se le proporciona la humedad ambiental adecuada, por lo que su cultivo prospera de forma insuperable en vitrinas botánicas, orquidarios protegidos y terrarios.
Luz :
Requiere una iluminación brillante pero siempre indirecta o tamizada (nivel de luz medio). Sus raíces verdes necesitan luz para realizar la fotosíntesis, pero el sol directo o una intensidad lumínica excesiva puede deshidratarlas y quemarlas con facilidad. Es una candidata excepcional para el cultivo bajo sistemas de iluminación LED de espectro completo en vitrinas de colección.
Riego:
Al carecer de pseudobulbos para almacenar reservas y no cultivarse en maceta convencional, sus raíces requieren riegos o pulverizaciones frecuentes pero de secado rápido:
En épocas cálidas o de crecimiento activo, pulveriza o riega diariamente sus raíces con agua de baja mineralización (ósmosis, destilada o de lluvia).
Es fundamental que sus raíces pasen de un tono verde intenso (húmedas) a un tono plateado o grisáceo (secas) a lo largo del día, evitando que queden permanentemente encharcadas sin ventilación.
Humedad:
Es el parámetro clave para mantener la planta turgente. Exige una humedad ambiental elevada y constante, entre el 70% y el 85%. En ambientes domésticos secos, las raíces tienden a arrugarse y secarse rápidamente.
Sustrato y Soporte Por su condición de orquídea afila, NO debe cultivarse nunca en maceta ni enterrada en sustrato tradicional:
Montada sobre placa de corcho natural o madera dura (como troncos de árbol o raíz de azalea): Es el método exclusivo y más adecuado para esta especie.
Se recomienda fijar las raíces sobre la placa con un mínimo colchón de musgo sphagnum o directamente sobre la corteza si se mantiene en un entorno saturado de humedad constante.
Fertilización:
Exige una nutrición muy suave e higiénica. Aplica un fertilizante foliar específico para orquídeas a una dosis extremadamente reducida (un octavo de la dosis recomendada por el fabricante) una vez cada dos o tres semanas durante la primavera y el verano. Pulveriza suavemente sobre las raíces asegurándote de que el agua no sea salina ni calcárea.
Floración y Varas Colgantes
Varas florales: Produce gráciles varas delgadas, pendulares o colgantes que brotan directamente del núcleo central de la masa radicular.
Flores: Pequeñas, de textura cerosa y redondeada, agrupadas en racimos colgantes. Presentan sépalos y pétalos en tonos que van del amarillo claro, crema o marfil a matices pardo-anaranjados, finamente decorados con motas y pecas en tonos castaño, rojizo o granate, y un fino labelo ahuecado.
Cuidados adicionales Garantizar un movimiento de aire constante y suave en la vitrina o espacio de cultivo es vital. Esto previene el estancamiento de condensación en el núcleo de la planta y asegura que las raíces completen sus ciclos de fotosíntesis y respiración de forma saludable.
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