Maxillaria juergensii
Maxillaria juergensii es una fascinante orquídea miniatura brasilera con hojas teretes en forma de aguja y brillantes flores cerosas en tono borgoña o púrpura-azabache. Ideal para montajes sobre corcho o terrarios, requiere luz brillante tamizada y alta humedad.
Planta adulta en edad de floración
Ejemplares montados en soportes naturales
*Salvo mención especifica, las planta se envían sin flores.
Completa tu compra
Todo lo que necesita esta planta para prosperar en casa.
Sobre esta planta
La Maxillaria juergensii es una de las especies botánicas miniatura más singulares, exóticas y buscadas del género Maxillaria. Originaria de los bosques húmedos del sur de Brasil, esta orquídea epífita de hábito rastrero o péndulo destaca por su inconfundible morfología: desarrolla pequeños pseudobulbos ovoides de los que nacen hojas cilíndricas, semicarnosas y teretes (en forma de aguja) de un intenso verde brillante, formando densos mantos de aspecto casi suculento.
Durante la primavera y el verano, la planta se cubre de una profusa floración que emerge directamente de la base de los pseudobulbos o a lo largo del rizoma. Sus flores, de textura marcadamente cerosa y brillante, despliegan una impactante paleta cromática en tonos rojo borgoña, vino profundo o púrpura casi negro, rematadas por un labelo oscuro y un centro contraste muy estético.
Por su porte péndulo y su crecimiento rastrero, es una opción excepcional para montajes epífitos sobre corcho natural, así como para terrarios y vitrinas bioactivas. De cultivo muy ágil y resistente, prospera en climas de templados a frescos, requiriendo luz indirecta brillante, alta humedad (70-80%) y un entorno bien ventilado.
Cuidados de Maxillaria juergensii
Origen y Hábitat Natural:
Es una especie botánica miniatura nativa de los bosques húmedos del sur de Brasil. Crece de forma epífita y rastrera sobre corteza rugosa y ramas en zonas de sotobosque abierto y media altura, donde disfruta de una alta humedad constante, brumas matutinas y una excelente ventilación.
Condiciones de cultivo:
Es una orquídea simpodial de porte miniatura, hábito epífito y crecimiento péndulo o rastrero. Su anatomía es muy singular: desarrolla rizomas alargados con diminutos pseudobulbos ovoides que sustentan hojas cilíndricas, carnosas y teretes (con forma de aguja alargada) de tono verde intenso. Prospera de forma óptima en climas de templados a frescos (16–29 °C en verano), apreciando bajadas nocturnas en invierno (12–15 °C) que ayudan a fijar el ritmo vegetativo y la floración.
Luz:
Requiere una iluminación de luz indirecta brillante a sombra tamizada (nivel medio-alto). Tolera niveles de luz ligeramente superiores a otras Maxillaria gracias al grosor suculento de sus hojas teretes, pero debe protegerse siempre del sol directo de mediodía para evitar la deshidratación del follaje.
Riego y Calidad del Agua:
A pesar de la capacidad de reserva de sus hojas teretes, requiere una hidratación regular y sin estancamientos:
Fase de crecimiento (Primavera-Verano): Riega con frecuencia manteniendo el soporte o sustrato ligeramente fresco. Permite un secado rápido entre riegos si está montada.
Reposo (Otoño-Invierno): Modera los riegos dejando que el sustrato se seque algo más, pero sin permitir que las hojas cilíndricas se arruguen o pierdan turgencia. Utiliza agua de mineralización débil (ósmosis, destilada o de lluvia).
Humedad:
Necesita una humedad ambiental elevada, situándose idealmente entre el 70% y el 80%.
Sustrato y Soporte (Ideal para Montajes) Por su morfología rastrera y hábito péndulo, su rendimiento es máximo cuando se cultiva suspendida:
Montada en Corcho o Madera (Opción Recomendada): Montada sobre una placa de corcho natural, madera dura o Epiweb, con una pequeña cama de musgo sphagnum en la base de las raíces. Permite que el rizoma se extienda y cuelgue libremente.
Maceta o Cesta Colgante: Si se opta por maceta, utiliza recipientes pequeños con un sustrato muy drenante a base de corteza de pino fina (80%) y carbón vegetal o perlita (20%).
Fertilización:
Exige una nutrición muy suave. Aplica un fertilizante específico para orquídeas a un octavo (1/8) o un cuarto (1/4) de la dosis recomendada una vez al mes durante el periodo de crecimiento activo. Suspende el abono en invierno.
Floración y Joyas Cerosas Borgoña:
Vara floral: Emite flores solitarias en varas muy cortas que emergen de la base de los pseudobulbos o a lo largo del rizoma.
Flores: De textura muy cérea, brillante y forma estilizada.
Colorido: Despliega una intensa tonalidad rojo borgoña, vino profundo o púrpura-azabache, ofreciendo un contraste visual impresionante contra el verde brillante de sus hojas teretes.
Durabilidad: Las flores se mantienen intactas en la planta entre 2 y 4 semanas.
Cuidados adicionales: Al ser una planta de desarrollo rastrero con alta humedad, es fundamental asegurar una excelente circulación de aire para prevenir la aparición de hongos en los rizomas. Excelente elección para vitrinas y terrarios bien ventilados.
Os recordamos que podéis seguirnos en nuestras Redes sociales Facebook e Instagram y en nuestro canal de noticias de Telegram.




