Paphiopedilum fairrieanum
Paphiopedilum fairrieanum es una refinada orquídea del Himalaya célebre por sus pétalos rizados de inspiración oriental y su sépalo reticulado en violeta. Muy florífera y resistente, requiere luz tamizada, alta humedad ambiental y sustrato calcáreo poroso.
En maceta de 9cm
Planta adulta en edad de floración
*Salvo mención especifica, las plantas se envían sin flores
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Sobre esta planta
La Paphiopedilum fairrieanum es una de las especies botánicas más refinadas, emblemáticas e históricamente cotizadas de todo el universo orquideófilo. Originaria de los valles y pendientes rocosas del Himalaya oriental (en regiones de Bután y el noreste de la India), esta orquídea simpodial de crecimiento terrestre y litófito destaca por la singular estética de su arquitectura floral, que evoca el arte oriental tradicional.
Forma abanicos apretados de hojas coriáceas de un verde claro uniforme. Durante el otoño e invierno, produce una erguida vara floral pubescente que sostiene una flor de textura cerosa y extraordinaria elegancia. Su sépalo dorsal, amplio y ondeado de fondo blanco, exhibe un intrincado reticulado de venas purpúreas y violetas. Sus pétalos laterales, con bordes rizados y reflejos hacia arriba de forma oriental, están decorados con bandas longitudinales púrpura sobre fondo crema, rematados por un pulido labelo en forma de zapatilla bronce-verdosa.
De cultivo sumamente dócil y agradecido, prospera en climas de templados a frescos, requiriendo sombra parcial o luz indirecta tamizada, alta humedad ambiental (60-80%), excelente ventilación y un sustrato calcáreo y poroso que mantenga la humedad constante sin encharcar.
Cuidados de Paphiopedilum fairrieanum
Origen y Hábitat Natural:
Es una de las especies botánicas más refinadas e icónicas del género Paphiopedilum. Es nativa del Himalaya oriental, distribuida entre Bután y el noreste de la India (Assam). Crece de forma litófita y terrestre en laderas rocosas calizas, acantilados y rochedos en los márgenes de ríos a altitudes de entre 1.300 y 2.200 m s. n. m. En su hábitat natural está expuesta a un clima de templado a fresco, con veranos húmedos y monzónicos e inviernos muy luminosos, frescos y más secos.
Condiciones de cultivo:
Es una orquídea simpodial de porte compacto y hábito terrestre/litófito. Forma abanicos apretados de hojas estrechas, coriáceas, alargadas y de un color verde claro o verde césped uniforme (sin diseño marmolado). Prospera de forma excepcional en climas de templados a frescos (16–30 °C en verano), apreciando notablemente una bajada de temperatura nocturna en otoño e invierno (10–14 °C) que estimula y consolida la floración.
Luz:
A diferencia de otras especies del género, la Paphiopedilum fairrieanum tolera y agradece niveles de iluminación de moderados a brillantes, pero siempre filtrados o indirectos (nivel medio-alto). En invierno aprecia mucha claridad. Sin embargo, en primavera y verano debe protegerse del sol directo de las horas centrales del día para evitar el sobrecalentamiento del follaje.
Riego y Calidad del Agua :
Al no poseer pseudobulbos o estructuras de reserva, requiere una gestión cuidadosa de la humedad radicular:
Primavera y Verano (Fase de crecimiento): Mantén el sustrato constantemente húmedo (no encharcado), regando cuando la capa superficial comience a perder humedad.
Otoño e Invierno: Reduce ligeramente el riego acompañando la bajada térmico-estacional, permitiendo un secado suave entre riegos, pero sin dejar que las raíces se deshidraten por completo.
Técnica: Evita dejar agua estancada en la base o axilas de las hojas al regar. Utiliza siempre agua de mineralización débil (ósmosis, destilada o de lluvia).
Humedad :
Exige niveles de humedad ambiental elevados y constantes, situándose idealmente entre el 60% y el 80%.
Sustrato y Soporte (Factor Calcáreo Clave):
Por su naturaleza litófita en formaciones rocosas carbonatadas del Himalaya, se cultiva exclusivamente en maceta con un sustrato muy poroso y drenante:
Mezcla recomendada: Corteza de pino de granulometría fina-media (50%), pumita o perlita de buen tamaño (25%), carbón vegetal (15%) y musgo sphagnum desmenuzado (10%).
Aporte Calcáreo: Como especie calcícola en origen, responde de manera extraordinaria a la adición de una pequeña proporción de concha de ostra triturada, dolomita o piedra caliza en la mezcla, lo que aporta calcio y estabiliza un pH neutro/ligeramente alcalino.
Macetas: Prefiere macetas de plástico transparente o barro no esmaltado de tamaño proporcional a la masa de raíces, con excelente drenaje inferior.
Fertilización :
Exige una nutrición suave. Aplica un fertilizante específico para orquídeas a un cuarto (1/4) de la dosis recomendada por el fabricante una o dos veces al mes durante la época de crecimiento activo (primavera y verano). Suspende el abono en otoño e invierno.
Floración y La Silueta Oriental
Vara floral: Emite una vara erecta, fina y pubescente de 15 a 25 cm de altura que eleva la flor sobre el follaje.
Flores: Presentan una arquitectura única y estilizada que evoca el arte oriental clásico.
Colorido: Sépalo dorsal amplio, acorazonado y de bordes ondulados en tono blanco con un denso reticulado de venas púrpura y violeta. Pétalos laterales caídos y curvados hacia arriba en sus extremos, con bordes rizados decorados con franjas púrpura y crema, rematados por un labelo en forma de zapatilla pulida de tono verde olivo a bronce-púrpura.
Durabilidad: La flor se mantiene fresca en la planta entre 5 y 7 semanas.
Cuidados adicionales Garantiza una excelente circulación de aire fresco en todo momento. Es una de las especies puras más elegantes, resistentes y floríferas del género, perfecta para orquidarios frescos y colecciones especializadas.
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