
Rhaphidophora korthalsii
Arácea trepadora con hojas lobuladas y aspecto tropical, ideal para crecer en soportes verticales con humedad alta. Requiere luz filtrada, temperaturas cálidas y sustrato aireado para desarrollar su característico follaje adulto.
Planta en maceta y tutor de Epiweb
Completa tu compra
Todo lo que necesita esta planta para prosperar en casa.
Sobre esta planta
La Rhaphidophora korthalsii es una espectacular arácea trepadora originaria del sudeste asiático, apreciada por sus hojas grandes, profundamente lobuladas y de textura coriácea. En la naturaleza, crece adherida a troncos y rocas, desarrollando hojas juveniles enteras y, en la madurez, hojas fenestradas con cortes muy marcados. Es una planta vigorosa, ideal para entornos húmedos y con luz filtrada. Prefiere temperaturas cálidas, entre 18 y 30 °C, y humedad ambiental alta, superior al 70 %. Su cultivo en interior requiere un soporte vertical o tronco cubierto de musgo para favorecer el crecimiento ascendente.
El sustrato debe ser suelto, bien aireado y con excelente drenaje, combinando corteza, fibra de coco y perlita. El riego debe ser regular, permitiendo que la capa superficial se seque ligeramente entre riegos. Se recomienda fertilizar en temporada de crecimiento con abono equilibrado y diluido. Es sensible al frío, por lo que debe protegerse de temperaturas inferiores a 15 °C. En condiciones óptimas, desarrolla hojas grandes y espectaculares que la convierten en un ejemplar muy decorativo para colecciones de plantas tropicales.
Cuidados de Rhaphidophora korthalsii
Condiciones de cultivo
Planta trepadora tropical que prospera en ambientes cálidos y húmedos. Temperatura ideal entre 18 °C y 30 °C, evitando descensos por debajo de 15 °C. Prefiere luz brillante filtrada, evitando la exposición directa al sol intenso que pueda quemar las hojas. Humedad relativa alta, idealmente superior al 60%.
Sustrato y soporte
Requiere un sustrato suelto y bien aireado, como mezcla de corteza de pino, fibra de coco, perlita y algo de humus o compost para mantener nutrientes. Necesita un soporte vertical rugoso (tronco, tutores cubiertos de musgo, paredes verdes) para desarrollar su patrón natural de hojas maduras.
Riego
Mantener el sustrato ligeramente húmedo, sin encharcar. Regar de forma más frecuente en épocas cálidas y reducir en invierno. Utilizar agua sin cal para evitar acumulación de sales. Pulverizar las hojas para aumentar la humedad ambiental.
Floración
En cultivo ornamental es poco frecuente la floración. Las inflorescencias son espádices típicas de Araceae, de interés botánico más que ornamental.
Cuidados adicionales
Podar puntas de crecimiento para controlar tamaño y estimular ramificación. Revisar periódicamente por plagas como cochinillas, ácaros o trips. Aportar fertilizante balanceado diluido cada 3–4 semanas en temporada de crecimiento.
Os recordamos que podéis seguirnos en nuestras Redes sociales Facebook e Instagram y en nuestro canal de noticias de Telegram




